jueves, 19 de marzo de 2009

Nada existe

Cuando era un joven estudiante de Zen. Yamaoka solía ir de un maestro a otro. En cierta ocasión hizo una visita a Dokuon, que vivía en un monasterio de Kyoto.

Ansioso por demostrarle sus conocimientos, Yamaoka declaró: “La mente, el Buda y todos los seres vivientes, al fin y al cabo, no existen. La verdadera naturaleza de los fenómenos es el vacío. No hay realización, no hay ilusión; no hay sabiduría ni ignorancia. No hay nada que dar, nada que pueda ser recibido”.

Dokuon, que fumaba tranquilamente, no hizo comentario alguno. De repente, se levantó y golpeó fuertemente a Yamaoka con su pipa de bambú. El joven estudiante montó en cólera. “Si nada existe”, inquirió Dokuon, “¿De dónde viene esa furia?”.

Cuento de la tradición budista zen

1 comentario:

Sil dijo...

Hay hechos que diluyen la más sabia de las teorías...
PRECIOSO !!!!!
abrazos.