lunes, 2 de marzo de 2009

La sopa de pato

Cierto día, un campesino fue a visitar a Nasrudín, atraído por su gran fama y deseoso de ver de cerca al hombre más ilustre del país. Le llevó como regalo un magnífico pato.

El mullah, muy honrado, invitó al hombre a cenar y a dormir en su casa. Comieron una exquisita sopa preparada con el pato. A la mañana siguiente, el campesino regresó a su campiña, feliz de haber pasado algunas horas con un personaje tan importante.

Algunos días más tarde, los hijos de este campesino fueron a la ciudad y a su regreso pasaron por la casa de Nasrudín.
— Somos los hijos del hombre que le regaló un pato — se presentaron. Fueron recibidos y agasajados con sopa de pato.

Una semana después, dos jóvenes llamaron a la puerta del mullah.
— ¿Quiénes son ustedes?
— Somos los vecinos del hombre que le regaló un pato. El mullah empezó a lamentar haber aceptado aquel pato. Sin embargo, puso al mal tiempo buena cara e invitó a sus huéspedes a comer.

A los ocho días, una familia completa pidió hospitalidad a Nasrudín.
— Y ustedes, ¿quiénes son?
— Somos los vecinos de los vecinos del hombre que le regaló un pato.

Entonces, el mullah hizo como si se alegrara y los invitó al comedor. Al cabo de un rato, apareció con una enorme sopera llena de agua caliente y llenó cuidadosamente los tazones de sus invitados.

Luego de probar el líquido, uno de ellos exclamó:
— Pero.... ¿Qué es esto, noble señor? ¡Por Alá que nunca habíamos visto una sopa tan desabrida!

Nasrudín se limitó a responder:
— Esta es la sopa de la sopa de la sopa de pato que con gusto les ofrezco a ustedes, los vecinos de los vecinos de los vecinos del hombre que me regaló el pato.

Cuento de la tradición sufí

4 comentarios:

Annie dijo...

Cada historia elegida por vos, es un acierto.
Me sorprende gratamente que nos dejes cada día un mensaje nuevo.

Un beso enorme...

Gustavo dijo...

Hola Graciela, gracias por pasarte por mi blog. Me encantan los cuentos de las distintas Tradiciones... pasaré por aqui a leerlos. Te mando un abrazo, y la invitacion a compartir existencias, Gustavo.

Sil dijo...

¨Ningún pato rinde tanta ganancia...¨(Ni tanta sopa)
Buenísimo Graciela, como siempre!!
Un beso.

Sil dijo...

¨Ningún pato rinde tanta ganancia...¨(Ni tanta sopa)
Buenísimo Graciela, como siempre!!
Un beso.