martes, 28 de julio de 2009

Los dos eruditos

Vivían en la antigua ciudad de Aflcar dos eruditos que odiaban y despreciaban cada uno el saber del otro porque uno de ellos negaba que los dioses existieran, y el otro era creyente.

Un día, ambos se encontraron en el mercado y, en medio de sus partidarios, empezaron a discutir acerca de la existencia o de la no existencia de los dioses. Y se separaron tras horas de acalorada disputa.

Aquella noche, el incrédulo fue al templo, se postró ante el altar y pidió a los dioses que le perdonaran su antigua impiedad. A la misma hora, el otro erudito, el que había defendido la existencia de los dioses, quemó todos sus libros sagrados pues se había convertido en incrédulo.

Cuento de Gibran Khalil Gibran.

1 comentario:

MÓNICA dijo...

La verdad estan rara como la vida, y aveces preferimos que nos la presten aunque no sea real pues si no la descubrimos nosotros mismos estamos en el horno.

un abrazo